Romance del acosador

Continuamos con la sección del amigo Juan Martín Guerra «Juanele»

Ya la Justicia contempla,
Jurisprudencia sentó,
la figura sorprendente
del sexual acosador,

sambenito” que han colgado,
por aquella acusación,
al que se precia de macho,
sin rodeos: al varón. (I)

Aunque no debe olvidarse
que, en esto de “acosador”,
Eva fue, y fue primera
quién delito cometió.

En “acosos y derribos”,
ande al tiento, acusador,
pues, a veces, no concuerda
víctima y perseguidor.

Mas, hagamos la sinopsis
de pecado y pecador.
Al pecado lo conocen,
lo segundo va a renglón:

estatura indefinida
y de años cuarentón;
melenudo, pelo corto,
con entradas, o pelón;

viudo, padre de familia,
e, inclusive, solterón.
Y la nota dominante
es la sexual obsesión,
que si a escoba ponen faldas
él será su acosador.

Mas, ándese con cuidado
quien padezca tal furor;
pues, un día “el obseso”
 con “travestido” topó

 y, hurgando por “allá abajo”,
cual diestro mariscador,
 afanado tras “la almeja”,
encontróse “un salchichón”

(I) Bueno, la hembra también acosa.

                                                                                               21.10.1991

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